sábado, 9 de marzo de 2013

Investigación sobre carbono puede cambiar teorías sobre la vida en la Tierra

Un equipo internacional de científicos dio a conocer hoy los primeros resultados de un amplio programa de investigación de 10 años sobre el carbono que puede cambiar teorías actuales sobre el origen de la vida en la Tierra o la búsqueda de soluciones al cambio climático.


La iniciativa, conocida como Deep Carbon Observatory (DCO), cumple tres años de trabajos con la publicación hoy de un volumen de 700 páginas que recoge los principales descubrimientos así como las nuevas incógnitas que ha generado de momento el trabajo de unos 1.000 científicos de 40 países de todo el mundo. 

El director ejecutivo de DCO y científico de la Institución Carnegie, el doctor Robert Hazen, dijo a Efe durante una visita a Toronto que uno de los principales objetivos del programa de investigación es saber con exactitud cuánto carbono está almacenado en las profundidades de la Tierra y dónde. 

"Estamos interesados en saber cuánto carbono hay, dónde está, cómo se mueve de una parte a otra del planeta, cuáles son sus formas, estamos muy interesados en el fenómeno de la vida microbial a grandes profundidades y cómo afecta al ciclo del carbono", declaró Hazen. 

El programa tiene un presupuesto de unos 500 millones de dólares. 

"Es realmente un esfuerzo para entender el carbono es una escala global, desde la superficie hasta el centro de la Tierra, no solo el ciclo del carbono más superficial y del que la mayoría de la gente habla, sino un ciclo más profundo que representa el 90 %, o más, del carbono en nuestro planeta", añadió. 

Hazen explicó que el carbono es "el elemento químico más importante" en el ser humano y en el planeta. "Es el elemento de la vida, el que dio origen a la vida. Es uno de los aspectos que estamos intentando entender, de dónde vino la vida", agregó. 

"Esto puede ser una forma de mover vida de un planeta a otro", terminó señalando.

El Hubble observa el brillante chorro de una joven estrella


Esta imagen muestra un objeto conocido como HH 151, un chorro brillante de material incandescente seguido por una intrincada nube de gas y polvo en tonos naranja. Se encuentra a unos 460 años luz de distancia en la constelación de Tauro, cerca de la joven y tumultuosa Tau estrella HL Tau.
En los primeros pocos cientos de miles de años de vida, nuevas estrellas como HL Tau arrojan el material que cae hacia ellas desde el espacio circundante. Este material forma un disco caliente que se arremolina alrededor del cuerpo coalesciente, lanzando estrechas corrientes de material de sus polos.
Estos chorros son disparados a una velocidad de varios cientos de kilómetros por segundo y chocan violentamente con grupos cercanos de polvo y gas, creando estructuras tenues y ondulantes conocidas como objetos Herbig-Haro, como el HH 151 visto en la imagen.
Estos objetos son muy comunes en regiones de formación estelar. Son de vida corta y su movimiento y su evolución pueden ser vistas en escalas de tiempo muy cortos, del orden de años. Rápidamente se dirigen hacia la estrella de nueva formación que los emite, chocando con los nuevos grupos de material y brillando intensamente antes de desaparecer.

Curiosity transfirió pizca de polvo de roca de Marte a sus laboratorios


El explorador Curiosity transfirió con éxito una pizca de polvo de roca marciana a sus laboratorios internos para examinarlo, dos semanas después de que perforó su primera piedra.
La Nasa informó este lunes que recibió la confirmación de las entregas el fin de semana. Los científicos pasarán las próximas semanas estudiando la composición química y mineral de la roca.
Curiosity aterrizó en el cráter Gale, cerca del ecuador de Marte, a mediados del año pasado en una misión que pretende determinar si el entorno marciano fue alguna vez favorable para los microbios. Perforó una roca plana a comienzos de febrero y juntó muestras del tamaño de cucharadas del interior, la primera vez que esto se logra en el planeta rojo.
El explorador, que es del tamaño de un automóvil, todavía tiene que conducir hacia el monte Mount Sharp ascendiendo desde el centro del cráter. Se espera que el recorrido dure al menos nueve meses, con algunas escalas incluidas

Científicos rusos hallan un fragmento de un kilo del meteorito


Científicos rusos han encontrado en los Urales un fragmento del meteorito que cayó el 15 de febrero en la provincia de Cheliábinsk. Según ha informado Víktor Grojovski, jefe de la expedición organizada por Universidad Federal de los Urales, el fragmento de un kilo, el mayor de los que se han encontrado hasta la fecha, fue encontrado en la zona de la aldea de Emanzhelinka y el poblado de Trawniki.
Anteriormente los científicos de la Universidad hallaron en el área del lago Chebarkul partículas de meteorito y un análisis químico confirmó su origen extraterrestre.

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